miércoles, 15 de abril de 2020

Universos paralelos (repetir hasta creer)


La tragedia es una constante en el ser humano. Supongo es una necesidad pa mitigar los demonios que nos acogen. La humanidad es graciosa. Pero nos quiero. Algunos están más asustados que conscientes. Otros lo sobrellevan sin reparos. La mescolanza ayuda a darnos cuenta de lo frágiles que somos. Sin embargo, no se pasen de mame. A quien le caiga el saco está machín, si quieren miéntenme la madre o bloquéenme o tirenaleon, pero no se pasen de mame. Al chilaquil. Entiendo que estamos viviendo algo cabrón, estamos siendo parte de la historia y todos tenemos un papel importante dentro de. Digo, cada quién sus tragedias. 

No sólo es lidiar con el problema en sí, el mentado COVID-19. Las benditas redesociales nos tienen tan ganchados, en parte, gracias a ellas es que la cuarentena se ha hecho menos pesada. Me gustaría regresar al ejido que estaba en medio de la nada en el municipio de Ocampo, pasando San Miguel, último ejido con pavimento en Múzquiz, en Coahuila, donde sólo estaban viviendo una pareja de ancianos, los cuales esperan tres semanas hasta que regrese uno de los nietos, previo un camino de siete horas aproximadamente, para surtirles la despensa y lo de las chivas que arrea el Don. ¿Cuarentena? Insisto, no se pasen de mame. Como el Don, existen miles de familias que están incomunicadas y no saben que la gente se ha encapsulado en sus hogares para evitar una pandemia que movió toda la rutina humana (hasta donde se permitió). 

Lamorritademisdías está a un lado solicitando le preste atención, ella supone quescribir una o dos o tres o quince o treintaymil palabras significan el final del texto que pretendo dejar como evidencia deste suceso. Qué no daría por tener la habilidad pa explicarle el cagadero que se viene. Pero no tiene por qué saberlo. Los putazos nos tocan a nosotros, como cuando a mis jefes les tocó la devaluación del noventaycinco. Qué cagado que ahora uno es el preocupón. Mientras yo andaba jugando al fut, escuchando a Leo Dan en el estéreo de mi jefa, descubriendo a las morritas sin el asco del club de Toby; mientras mi vida era tan relax, tal cual el de lamorrita, mis Jef@ se andaban rifando por sobrellevar a dos morritos que tragaban como pelóndehospicio. Lamorritademisdías traga igual o peor que yo a su edad. Sumadre. 

No menosprecio la gravedad del tema. Todo siempre ha sido importante, pero los humanos somos tan predecibles, cuando estamos empinados buscamos ayuda en chinga, por no decir divinidades. El díadía puede ser la justificación más aceptable. Ahora sí todos tenemos la capacidad de tolerar, de aceptar, de respetar, de solidaridad, de volver a ser humano. Pocamadre, al menos no nos hemos olvidado de qué se trata este pedo. La vida sigue con o sin nosotros, parote que lestamos haciendo a la naturaleza. Digo, trato dentrar en todos los mames posibles pa que la elocuencia de mi texto vaya a caer en manos de alguien a quien le tire paro en su cuarentena. Aguegue, así de complicado es todo este cotorreo. Por eso pugno porque se relajen, raza, falta mucho y no tenemos ni idea de lo que se viene. Toco madera. Mescupo a mí mismo. Qué me parta un rayo, pero no es nada que no suceda. 

Existe un compa al que ya lestá afectando la cuarentena. Más amigo de mi morra, pero compa. La puñetamental ha terminado con la vida de morr@s. Más allá de la preocupación, la sicosis provocada por la desinformación es crucial para que la gente pueda soportar un “encierro” provocado, irónicamente, por el mame. Bendito mamaseo. Dejo a un lado las teorías conspirativas por razones obvias, mejor me pongo a escribir un libro y no es para tanto. Lo más interesante es darnos cuenta de qué tipo de ejemplo queremos dejar en los libros de historia, nolvidemos que la responsabilidad es individual. No pasa nada. Al final seguimos los que pudimos.